Historia
Lo que comenzó en una pequeña esquína de La Marina lentamente se convirtió en uno de los lugares más queridos de toda Ibiza.
Aquí pasan cosas
Nacimos con una idea sencilla: crear un lugar donde la buena comida, el vino, la coctelería y las personas pudieran convivir de forma libre y natural.
Con el tiempo, aquella pequeña esquina de La Marina fue creciendo. Llegaron nuevas mesas, nuevos espacios, nuevas historias y miles de personas que encontraron aquí algo difícil de definir, pero fácil de sentir.
Más de veinte años después, seguimos soñando, imaginando y creyendo en la hospitalidad auténtica, en la libertad de ser uno mismo y en la magia que sucede cuando la gente se reúne alrededor de una mesa.
Y LA GENTE FUE LLEGANDO
LOS PRIMEROS AÑOS
Comenzamos con muy poco: ricas tapas, buen vino, cerveza fría y muchas ganas de crear algo propio. Las mesas eran barriles reutilizados, las sillas llegaban de donde se podía y el ambiente se construía cada noche junto a quienes cruzaban la puerta.
Poco a poco, aquella energía empezó a atraer a personas genuinas que buscaban algo diferente.

Una esquina con potencial
2005

Los primeros habituales
2007
TODO EMPEZÓ A CRECER
Nuevos espacios, nuevos proyectos y nuevas personas fueron ampliando la historia. Algunas oportunidades llegaron por trabajo, otras por casualidad.
Y así fue que construimos La Bodega: incorporando lugares, objetos, ideas y experiencias que hoy son parte de nuestro carácter.
Un carácter también forjado a través de algunos elementos muy identitarios:
- La Vieja Caballeriza
- Los Objetos con Historia
- La relacion con el Arte y Creatividad
- El vínculo con la Comunidad en La Marina
Punto de encuentro
SOMOS La Marina
Sin perder nunca nuestra escencia de proximidad y cercanía, hemos acompañado generaciones de residentes, artistas, escritores y viajeros que encontraron aquí algo más que una mesa donde sentarse.
Y sí, sin siquiera pensarlo, La Bodega se transformó en uno de los puntos de encuentro más icónicos de La Marina.
Sigue Girando
Cada temporada sumamos nuevas caras, nuevas conversaciones y nuevas celebraciones. Pero nuestra esencia permanece intacta: hospitalidad sincera, cocina para compartir y el ser auténticos como identidad.
